Conservadores no tan conservadores, Luis Aliste en El Mercurio Inversiones

Conservadores no tan conservadores, Luis Aliste en El Mercurio Inversiones

Marzo 21, 2016

conservadores no tan conservadores

 

Los fondos conservadores no son tan conservadores como parecen. Así al menos se desprende al analizar el movimiento de las preferencias de los inversionistas de los fondos en los últimos meses. Éste ha sido un período en que gran parte de los flujos de inversión se han movido a las categorías de fondos mutuos de menor riesgo, como las de renta fija

Pero los fondos Balanceados Conservadores, una estrategia que debiera brillar en épocas como ésta, experimentan una fuga. Nicolás Glisser, gerente de inversiones de Corpbanca Asset Management, lo explica: “Todos tienen una porción de renta variable, y a esa porción le ha ido muy mal”. De hecho, en los últimos tres meses, esta categoría conservadora es la que más rescates ha sufrido entre todas las categorías de fondos mutuos. La desinversión neta que ha tenido en este periodo llega a $ 273.117 millones (unos US$ 400 millones), lo que representa una caída de 15,82% en su patrimonio. Sumando la fuga de los moderados y agresivos la desinversión trimestral en fondos balanceados alcanza $ 367.261 millones.

Se trata de una tendencia nueva, puesto que este tipo de fondos experimentaron fuertes alzas gracias a los aportes de 2015. Pese a que los fondos balanceados conservadores contienen sólo un 20% de instrumentos de renta variable, la fuga desde los conservadores ha sido mucho mayor que la de sus hermanos moderados y agresivos. La inversión perdida por los moderados en los últimos tres meses representa al 9,35% desde su patrimonio y la de los agresivos sólo un 5,18%, no obstante estar ambos aún más expuestos a la volatilidad de la renta variable.

Según Luis Aliste, gerente de inversiones de Santander Asset Management, las distintas intensidades de fuga se explican porque los balanceados conservadores tuvieron rentabilidades negativas en los últimos dos meses que sus partícipes no esperaban. Tras ello, y de acuerdo a su perfil, los inversionistas habrían decidido refugiarse mejor en el activo de deuda. “La tendencia que se ha visto en la industria estos meses, es que no sólo ha habido fuga en los fondos balanceados, sino también en los fondos accionarios internacionales, y grandes entradas en los últimos dos meses en los fondos de renta fija”, asegura.

Diego Chomalí, subgerente de la mesa de dinero de la Administradora General de Fondos Security, coincide: los capitales que han salido de los fondos balanceados se han reinvertido en fondos de deuda nacional.

Y es que la rentabilidad ha estado a favor de los menos riesgosos. En el último trimestre, la categoría Deuda de Largo Plazo Nacional ha rentado 1,81% en promedio. Bastante por encima del 0,23% conseguido por los balanceados. En los últimos 12 meses la deuda ha rentado 3,61%, versus 1,91% los balanceados. No obstante, las proyecciones de Aliste, de Santander, sobre el uso de estos instrumentos mixtos a mediano plazo, son que seguirán creciendo, porque serían una alternativa de inversión atractiva para sus clientes.  “Tenemos una gama de fondos diseñados para agregar valor a través de una gestión activa de riesgos”, afirma. Explica que estos fondos están estructurados en torno a lógicas de inversiones de largo plazo, con niveles de diversificación altos, y  que consideran grados de libertad para que los managers gestionen activamente, pero a la vez acotados al perfil de riesgo del fondo.

Glisser, de Corpbanca, señala que estos instrumentos son muy utilizados para gestionar los fondos de ahorro previsional voluntario (APV), replicando de alguna manera las características del Fondo C en que invierten las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP). “Están en la medianía de tabla de riesgo, sufren como cualquier otro fondo en períodos de malas rentabilidades, pero luego debieran volver los flujos”, señala. Chomalí, de Security, en tanto, manifiesta su convencimiento de que los fondos balanceados son “un excelente instrumento de ahorro de largo plazo”. “Su gran beneficio es que un cliente puede acceder, de forma eficiente, a varios mercados”, asegura.