Entrevista a José Cuervo en diario El País de Uruguay. “Latinoamérica: buena opción en inversiones a largo plazo”

Entrevista a José Cuervo en diario El País de Uruguay. “Latinoamérica: buena opción en inversiones a largo plazo”

Diciembre 14, 2015

JoseCuervo pais uruguay

 

El ejecutivo asegura que para un inversionista a largo plazo, la región es una muy buena opción. A continuación, un resumen de la entrevista.

—¿Cómo observa la situación en Latinoamérica?
—Hay que tener en cuenta el ambiente en el que nos hemos movido en los últimos años en Latinoamérica; ha habido ajustes importantes que le han pegado fuerte a la región, Pero a pesar de las noticias negativas que vemos día a día, comienzan a verse ciertos cambios que están ayudando para crear una estabilidad de cara al mediano y largo plazo.

El principal problema de la región ha sido el déficit de cuenta corriente de los países, que viene principalmente por una pérdida de competitividad por monedas que estaban sobrevaluadas en los últimos tres o cuatro años, además de una pérdida de productividad laboral muy importante, el tema de los precios de los commodities y la crisis financiera global. Y en medio de esa etapa negativa, los gobiernos, en lugar de fomentar reformas para incrementar la inversión, han estado enfocados en sostener el consumo, para tratar de mantener a las economías, y ello lleva a perpetuar el problema de la cuenta corriente de la región.

Ahora, los países se están empezando a enfocar más en las reformas que se requieren para arreglar la situación en Latinoamérica. El tema de empujar el consumo ya no tiene el foco que tenía hace dos o tres años. Un ejemplo de eso es México, donde se trabaja a fondo en reformas de índole energética y financiera.

A su vez, hemos visto que las monedas han devaluado en toda la región y eso está generando un ambiente de mejora en la competitividad global. En cuanto a productividad laboral, el costo laboral está mostrando un ajuste muy importante. En muchos países los ajustes salariales están evolucionando por debajo de la inflación lo cual significa un ajuste en el costo doméstico de los países.

—¿Qué podemos esperar para el cierre de 2015?
—Dos temas extraordinariamente negativos en 2015 han sido la política y los commodities. Una muy profunda caída en las materias primas, cerca de tocar el fondo. En los últimos 13 a 15 años el crecimiento en commodities estaba por arriba de la tasa real de inflación global, y la caída del precio ya quitó todo ese exceso, no creo que tengamos una baja más importante de aquí en adelante. Para Latinoamérica ese impacto ya está en el pasado.
El otro aspecto es la política. Hemos vivido cosas que hace tiempo no se daban todas juntas. Lo sucedido en Venezuela en las elecciones legislativas de las últimas semanas, donde perdió el chavismo, el cambio de signo en el gobierno argentino, los cambios generados en Chile, las negociaciones de paz con las Farc en Colombia, y recientemente lo de Brasil, con el pedido de juicio político para su presidenta. Todo eso genera incertidumbres, expectativas, que yo creo que irán acomodándose en el correr del próximo año, donde las empresas comenzarán a invertir más y los mercados tendrán mayor actividad.

—¿Y en materia de inversiones?
—Hay una tasa de inversión por debajo de lo normal por varios temas: el ambiente económico no es muy bueno, sobre todo lo que son los sectores más cíclicos, también está el tema de reformas del ambiente político que está creando incertidumbre a nivel de inversiones. Respecto al consumo interno de la región, el ambiente es relativamente bueno, pero no se puede negar que estamos atravesando una serie de cambios políticos que generan mucha incertidumbre.
Lo otro es que con las tasas de interés en Estados Unidos a punto de empezar a subir, la liquidez global y la inversión se ven afectadas. De todas maneras, creo que es un período en el que ya estamos llegando al fin de lo negativo.
—¿La Fed subirá finalmente las tasas en diciembre?
—Creo que van a subir las tasas en Estados Unidos, sí, y mi expectativa es que las tasas de interés de Latinoamérica tienen que venir al alza en tándem con la Fed. En realidad, deberán subir por encima de las tasas de referencia de Estados Unidos. Creo que el tema de la Fed debería estar bien entendido, de todos modos se sigue viendo que cuando se prevé un alza de tasas, las monedas de mercados emergentes se ajustan, y eso dice que el alza de tasas en Estados Unidos no está completamente incorporada en precios. Además, después está el riesgo de que la inflación en dicho país sea más alta de lo que pensamos, entonces para mí en el tema de las monedas tenemos que ver el fin de esa debilidad y probablemente estamos hablando de aquí a cinco meses. Las monedas están muy débiles y están forzando a los bancos centrales a pensar en subir más las tasas de lo que tenían pensado.

—Prácticamente todos han tenido que subir tasas…
—Y ha sido en gran parte por el traspaso de la debilidad de las monedas a la inflación. Un tema que quizás no está bien entendido por el mercado es que tiende a creer que si, por ejemplo, la Fed sube 100 puntos básicos, entonces los países de Latinoamérica tienen que subir también 100 p.b. Pero los países de la región tienen que subir las tasas más que la Fed, se necesita un premio contra la Fed para mantener el flujo en las monedas locales. Pero bueno, los tres temas para 2016, son que los commodities van a dejar de ser algo negativo y eso mejora la confianza. El segundo es que el consumo global definitivamente está mejorando, especialmente en manufactura y productos de agricultura. Lo último es el tema político, que es donde han estado los titulares.

—¿Qué expectativas tiene acerca del mercado de capitales?
—Hay varias cosas que ponen paños fríos a la actitud positiva. Tenemos que ver finalmente el movimiento de la Fed y el impacto que tiene en los jugadores globales. Eso hay que esperarlo. En segundo lugar, las utilidades esperadas en Latinoamérica, sobre todo en Brasil, siguen estando demasiado altas. Para 2016, más o menos el mercado espera que las utilidades en ese país aumenten el 16%, y eso va a ser muy difícil en una economía que va a caer alrededor de 2,5%. Un país en el que incluso si el tema político se soluciona, se va a seguir viendo un ambiente negativo para el consumo en 2016 y 2017; es muy difícil pensar en un crecimiento de utilidades como el que mencionamos. El mercado tiene que hacer ese ajuste y con ello posiblemente tengamos un movimiento negativo en el mercado de capitales.

Una vez que estos dos aspectos se aclaren, es decir cuál va a ser la política de la Fed en el mediano plazo, y un sinceramiento en las expectativas en los mercados de capitales, creemos que el mercado comenzará a apreciar el cambio para 2017.

—Hay que ser cautos en el corto plazo…
—Exacto. Seguimos con la recomendación de estar cautos con una visión negativa a muy corto plazo hasta que se vean los cambios. Para mediano y largo plazo nos estamos poniendo mucho más positivos. El mercado en equity de la región empieza a mejorar en 2016 y entonces puede haber un repunte en las valorizaciones de la región. Para un inversionista de largo plazo, Latinoamérica es una compra segurísima. Para alguien que está viendo a mediano plazo también se ve atractivo, pero los que son de corto plazo, hay que esperar hasta principios de 2016.

—¿Cuál puede ser el mercado “estrella” para los próximos años?
—Si se estabilizan los problemas políticos y la economía global crece, los cambios más significativos se van a ver en Brasil. Hay una serie de compañías que están muy baratas, en niveles que no hemos visto en muchos años y eso nos pone a Brasil en primera línea.

—¿Qué otros países de Latinoamérica están sobreponderando?
—Estamos más positivos es México, donde la tasa de crecimiento de utilidades es la más alta y segura. Es el país más caro de Latinoamérica en término de mercados de capitales y se está beneficiando de toda la demanda que viene de Estados Unidos. En Brasil, aunque estamos empezando a tener ideas interesantes de compra, las proyecciones que tenemos, es que las utilidades tienen que caer, ahí estamos esperando ese ajuste para estar más positivos.
En Chile estamos empezando a ver muchas oportunidades de compañías realmente baratas que han hecho ajustes operacionales.

A mediano y largo plazo la realidad argentina es favorable.

—¿Cómo ve la inversión en Argentina?
—Creo que a mediano y largo plazo es buena. Entonces, ¿cómo estaríamos nosotros invertidos en Argentina? Estamos positivos en los sectores donde la devaluación trae un beneficio, que es agricultura, un poco más cautos en consumo y en el sistema financiero. En Argentina tiene que haber una devaluación. Si Macri llega a hacer un shock de confianza realmente importante, puede hacer una devaluación menor a lo que espera el mercado, en el entorno del 45-50% Si logra anunciar y poner en marcha planes importantes quizá no sea tanto.

—¿Qué sectores específicos ve con mayores posibilidades en la región?
—Los más atractivos son los industriales. El impacto más negativo por las monedas y la caída de la producción industrial ya lo hemos visto y ahora solo resta la recuperación. Pensamos en sectores como la construcción, la industria automotriz, la ingeniería. No ocurrirá lo mismo con las compañías de consumo.

En cuanto a energía, creo que las compañías del sector petrolero van a seguir teniendo problemas, con niveles de márgenes relativamente bajos como traen desde hace varios años.