Diego Figueroa en Pulso. Decisión de la Fed

Diego Figueroa en Pulso. Decisión de la Fed

Diciembre 14, 2015

Diego Figueroa Pulso diciembre decisión Fed

Decisión de la Fed este miércoles mantendría tendencia alcista del dólar en 2016

En los últimos 25 años la política monetaria de Estados Unidos ha experimentado tres ciclos de ajustas al alza y al comienzo de todos ellos la divisa del país siguió una trayectoria a la baja. Sin embargo, en esta oportunidad un contexto tanto interno como externo muy diferente romperían la tendencia, empujando al alza al dólar, que se ha apreciado 8,1% en lo que va del año.

Cuando la tasa de interés comenzó a subir en febrero de 1994 el Dollar Index cayó desde 96,75 puntos hasta 82,57 en mayo de 1995. Luego en 1999, marcaba 102,24 unidades, pero el alza de la tasa lo hizo ceder en cinco meses a 97,4. En el último ciclo de esta naturaleza, en junio de 2004, el Dollar Index marcaba 88,8, mientras que para agosto de 2006 quedaba en 84,97 puntos.

Pese a esa tendencia, Bill Adams, economista internacional de PNC Financial Services en Nueva York, es tajante al señalar que las “tasas de interés más altas en Estados Unidos presionarán a una apreciación del dólar frente a la mayores divisas del mundo: el euro, el yen y el yuan”.

Su opinión es compartida por Manuel Restrepo, economista de XP Securities, quien atribuye esta apreciación al diferencial en el desempeño económico estadounidense frente a otras potencias y a Latinoamérica. “Estados Unidos viene muy bien y el contraste con la mayor parte del mundo no va a cambiar durante el 2016, lo que seguirá haciendo atractivo al dólar frente a otras divisas”, indica.

Esas perspectivas se condicen con las proyecciones del FMI para el próximo año, que espera un incremento del PIB de 2,8% en EEUU, mientras que para la zona euro apuntan a una expansión de 1,6%, en Japón de 1% y en Latinoamérica de 0,8%.

Son justamente las debilidades económicas las que han llevado al Banco Central Europeo y al Banco de Japón a implementar políticas de expansión monetaria sin precedentes, siguiendo un camino divergente respecto al que comienza a tomar la Fed con el ajuste de su política.

Esta diferencia también es fundamental a la hora de respaldar las apuestas por un fortalecimiento del dólar. “La política expansiva del BCE además de ser un impulso para la economía, genera presiones a la baja en su moneda, historia que se repite en Japón. De esta manera, el dólar continuará ganando frente a esas monedas el próximo año”, explica Alvise Marino, economista de divisas de Credit Suisse.

Restrepo apoya la tesis al señalar que “el mercado espera mayor depreciación en las divisas del mundo desarrollado en relación con el dólar, no solo por la subida de tasas en EEUU, sino que también porque las políticas monetarias en Europa y Japón están modo expansivo”.

Por otra parte, la tendencia de ajuste de tasas en los países de nuestra región y otros emergentes también favorecen a la moneda estadounidense. “El diferencial de tasas frente a los mercados emergentes hará que los capitales vayan en busca del dólar aumentando la demanda, lo que a esta altura ya ha generado una depreciación de las monedas de emergentes, en un proceso que va a continuar, considerando que la Fed mantendrá un alza de tasas por lo menos hasta el 2018”, indica el analista de XP Securities.

Pero la Fed no es la única que afectaría a esas divisas. “Las economías emergentes, fundamentalmente las ligadas a China y a las materias primas, pueden seguir algo presionadas a la depreciación de sus monedas. El mundo emergente seguirá más pendiente de la evolución de los precios de sus productos de exportación que de la trayectoria de tasas de la Fed”, indica Diego Figueroa, Director Macro Santander Asset Management Chile.

Ritmo gradual de la Fed

De esta manera, la trayectoria al alza del dólar frente a la mayoría de las divisas en el mundo tendría consecuencias en la economía estadounidense, al ejercer más presión en su sector exportador.

No es de extrañar, entonces, que una de las mayores preocupaciones de la Fed, respecto a los impactos del alza de tasas, sea lo que ocurra con la moneda.

Janet Yellen, presidenta de la Reserva Federal, ha declarado que el Comité ha estado pendiente de la apreciación que ha experimentado el dólar en los últimos meses. “Es algo que nos hace ser más cautos respecto a un alza en las tasas de interés”, dijo el pasado 7 de diciembre.

Para Alvise Marino “las perspectivas de un dólar más fuerte darán señales para que la Fed no aplique un ajuste agresivo de su política. Lo que veremos será un alza gradual de las tasas”.

Lutz Karpowitz, estratega de divisas senior de Commerzbank AG, indica que “si la apreciación del dólar se torna demasiado fuerte, la Reserva Federal podría moderar los cambios en su política monetaria. La velocidad del ciclo de alza podría ser aún más cauteloso de lo que el mercado espera“.

Opinión opuesta de HSBC

La visión de Daragh Maher, estratega de monedas de HSBC, es totalmente contraria. “El dólar se comenzará a debilitar una vez que la Fed eleve las tasas de interés y hay dos razones para afirmar algo así. En primer lugar, es difícil que se fortalezca más de lo que lo ha hecho cuando la Fed actúe, porque en ese sentido el mercado ya se adelantó por completo. Por otra parte, si miramos lo que ha ocurrido en los últimos 30 años, cada vez que la Reserva Federal inició un proceso de ajuste de su política el dólar se depreció. Es probable que veamos un recorrido similar en esta oportunidad: el dólar se fortalece en anticipación y conviviendo con el alza de la tasa, cede”.